9 julio 2008 miki 2 Comentarios
Si ves que no tienes un microondas por ahí cerca para calentarte un cafelito después de ésas horas de mañana recién levantado o que siempre apetece uno después de comer; no te preocupes, siempre puedes usar tu láser para calentarlo.

Ya veo el futuro, vas a un bar y le dices al camarero: “¡¡por favor, pónganme cuando puedan 3 cafes al laser, y una tostá con sobrasada!!”
lowbattery, esa tostada con sobrasada, tambien al laser?? jajaja
por cierto con lo que tarda en calentar esos cafes y ponerlos tan bien puesto, pues te cabreas con el camarero y le dices de to menos bonito.
al menos yo lo haria jajajaja