1 noviembre 2007 miki Un comentario
Toda la historia de la ciencia ha sido un darse cuenta gradualmente de que los eventos no suceden en forma arbitraria; sino que reflejan un cierto orden subyacente, que puede o no ser inspirado divinamente. Por lo que un científico, puede tener inspiración divina o no, pero esos echos que le lleva a ser genio, pueden ser por orden de la casualidad.
Stephen Hawking

ey jefes!!
a ver si podeis cambiar el color de la letra que con este fondo muy claro no se ve
un saludo!