La Historia de las Cerillas
Según la wikipedia, cerilla o fosforo es un pequeño utensilio fungible, consistente en una varilla en uno de cuyos extremos (la cabeza de la cerilla) hay una gota de fósforo, que se enciende si se frota contra una superficie adecuada como lija. Pero realmente hasta que se ha llegado hasta éste punto muchos siglos han pasado de evolución, es lo que vamos a intentar descubrir hoy. Su historia.
La cerilla nace de algo tan sencillo como su cuerpo ígneo, el fosforo, cuyo protagonismo es inevitable debido a que es el que le da todo el poder de ignición a la mismo. El fósforo se obtiene de forma natural de la naturaleza y éste mismo es el que descubierto por Henning Bran entre 1669 y 1675 dió todo el conocimiento del mismo. Bran que hizo un informe sobre éste mineral y su forma de obtención a través de la orina , además debe su nombre de fósforooriginal al médico Johann Sigmund Elsholtz quien se lo puso por la derivación del griego: κομιστής του φωτός (“portador de luz“). Éste médico gracias a algunos experimentos sobre la orina, siguieron obteniéndolo de ésta forma durante casi un siglo, hasta que en 1771, el científico llamado Scheele consigió sintetizarla a partir de huesos calcinados.
El fósforo descubierto por Brand y estudiado por Elsholtz y Scheele es el de la variedad blanco, que es de carácter sólido, traslúcido y cuya temperatura de ebullición se encuentra a 44,7ºC. (Recuerdo que además del fósforo blanco, existe el fosforo rojo y el fosforo negro). La variedad blanca tenía un grave problema y es que era sumamente venenoso, por lo que a principios del siglo XIX muchos criminales lo usaran como forma común de envenenamiento, ya que las primeras cerillas era el que contenía.
Las cerillas entonces tal y como las conocemos de forma tan seguras como son hoy en día tienen unos 170 años de vida ya que fue casi a mediados del Siglo XIX cuando se dieron cuenta del proceso llamado de eslabón que ayudaría a la investigación para producir la llama. El proceso llamado eslabón era aquel en el que friccionando un trozo de acero cotra sílex, producían gran cantidad de chispas. La idea de los químicos entonces fue intentar aunar el fósforo tan inflamable con ésta forma de combustión por rozamiento para conseguir una pequeña ignición segura. El primer eslabón químico por tanto se produjo en 1842 y mezclaba componentes tan diversos como clorato potásico y azúcar
Las primeras cerillas NO de fricción por tanto aparecieron entre 1830 y 1850 en diversos estudios de Estados Unidos y Europa, pero aún no habían incluído fósforo como material, eran poco seguras y poco fiables. Pero la realidad del invento la realizó John Walker, farmaceútico en Stockton-Tees y que poseía un laboratorio en el que realizaba mezclas propias para algunos clientes. Éste al remover unos productos químicos con un palo, se dió cuenta que se había quedado en uno de ellos una especie de gota impregnada en el estremo que tocaba con la mezlca, intentó quitarlo frotando la cerilla contra el suelo y en ese mismo momento ésta ardió, se había producido la ignición de la primera cerilla de la historia.
A partir de éste momento John Walker le enseñó a todo el mundo su descubrimiento y aunque nunca lo patentó, años más tarde y gracias a una demostración que el realizó Samuel Jones, observador químico de grandes empresas industriales decidió darle otro toque a las cerillas poniéndolas fosforo blanco en la punta, algo que vió que era sumamente innovador y funcional por lo que decidió dejar su trabajo para dedicarse a la fabricación y venta de éstas primeras cerillas comerciales que obtuvieron el nombre de Lucifer.
Años más tarde una vez vencido el plazo de la patente de Samuel Jones las compañías se lanzaron a producir e investigar, por lo que había gran variedad de ellas dependiendo de los elementos usados para poner en su punta, aunque la composición más extendida y que casi ha llegado a nuestros días es:
- Fósforo Blanco (casi mayoritatio)
- Gelatina
- Peróxido de Plomo
- Nitrato de Potasio
- Barniz Copal (para cubrir el palo de madera)
Desde entonces poco ha cambiado la composición, simplemente el hecho de que actualmente poseemos fósforos o cerillas de uso diario y las llamadas de seguridad que llevan dos elementos más seguros como son: que en un lado de la caja lleva una mezcolanza de fósforo rojo, vidrio pulverizado y cola, en donde sólo en ese punto se puede prender la cerilla y en segundo elemento seguro es que para evitar la rápida combustión de la parte de madera, se suele impregnar con una sustancia no inflamable que suele ser el fosfato amónico.
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Fuentes:

Noviembre 1st, 2008 a las 10:09
Gracias por la información, estaba buscando algo así para un trabajo. Muy bueno el blog y siempre te leo porque estoy suscripta.
Saludos!
Noviembre 13th, 2008 a las 2:48
hola, muy interesante y curiosa la historia, gracias y sigamos informando
lissi:)
Mayo 13th, 2009 a las 23:09
necesito hacer un fosforo….