21 septiembre 2007 miki Sin comentarios
Como sabréis a mí me encantan los Simpsons. Y a partir de ahora lo que vaya poniendo o contando sobre ellos irá dentro de una nueva sección llamada Cines/Series. Quería daros a conocer algunos de los momentos según los fans más famosos de la serie.

Homer: niños (a Bart y Lisa), os habéis esforzado… y habéis fracasado miserablemente. Moraleja: “nunca te esfuerces”.
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Homer: ¡Bart! Vamos a jugar con mi nueva bola de baseball.
Bart (acurrucado en su cama): ¡No, no quiero!!
Homer: Cuando un hijo no quiere jugar con su padre, “algo le pasa”.
Detrás aparece el Abuelo para jugar: ¡Hijo, yo quiero jugar!
Homer: ¡Lárgate, papá!
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Homer: ¿Cómo puede ser que la educación te haga sentir más inteligente? Además, cuando aprendo algo nuevo, otra cosa que estaba en mi cerebro se va. ¿O no os acordais cuando me hice catador que se me olvidó conducir?
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La religión
En Springfield las cuestiones religiosas y de la mente son un tema muy importante en la comunidad. La diversidad es respetada aunque no siempre entendida:
Lisa: No soy una teóloga. No sé qué o quién es Dios. Sólo sé que es mucho más poderoso que mamá y papá juntos.
Homer: ¡No soy un hombre malo! Trabajo duro, amo a mis hijos. Entonces, ¿por qué debería pasar medio domingo escuchando acerca de cómo voy a ir al infierno?
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La Policía
La ciudad de Springfield tiene la fuerza de seguridad más cuestionada del Estado, hasta se puede decir del país. Aquí un ejemplo de su “trabajo”:
El Jefe Bigun: (ante la llamada de auxilio de un ciudadano al teléfono de emergencias 911): No, no, señor, usted se ha equivocado de número. Este es el 9… 1…mmm… 2!!.
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Pero también la inseguridad llegó a los Simpsons
El Jefe Bigun al teléfono: Señora Simpson, tengo malas noticias. Su marido fue encontrado DOA (persona confirmada médicamente que está muerta, por su sigla en inglés).
Marge: Oh, Dios, ¿mi marido está muerto?
El Jefe Bigun: Oh, lo siento. Quise decir DUI (“Conductor Ebrio Encontrado”, por su sigla en inglés), siempre me confundo con esas dos siglas.
A su lado, una mujer entra a su despacho preguntando: ¿Dónde está el ebrio de mi marido? Me habíais llamado diciendo que estaba conduciendo borracho.
El Jefe Bigun: Uh, no sé, señora, pregúntele a esos oficiales, yo me voy a comer.
